PodPiece y actualizaciones

La semana pasada dibujé mucho y sin cuidarme ni estirarme y me lastimé la muñeca.

No es un dolor punzante ni constante, pero se siente como si las fibras que componen el interior de mi brazo fueran frágiles y como si hubiera estado ejercitando mi brazo intensamente, cuando sólo he estado dibujando y escribiendo.

Esto pasa por no estirarse ni fortalecer los músculos que uso repetidamente para dibujar, los tendones en la muñeca, por ejemplo, y me forzó a tomarme día y medio de descanso y a pausar mis actividades usuales, que incluyen Dibujandiario, el blog y la chamba.

Hay algunos hábitos que debo cambiar.

Podpiece actualizó el martes:

Y bueno. Me la voy a llevar leve. Nuevo Dibujandiario mañana.

Salud.

Drenaje creativo

No me refiero a una cloaca donde las malas ideas creativas van a parar; me refiero a cómo termino drenado creativamente al final de un día laboral.

Tuve un par de semanas de descanso[enf_note]Por lo general sólo nos dan una, pero 2020 fue un año curioso[/enf_note] en Diciembre y eso me alivianó mucho. Pude trabajar en Dibujandiario y planear más proyectos; pero en cuanto el laburo empezó de nuevo me di cuenta de que cada semana me siento más y más agotado.

Hay días que son mejores que otros.

La verdad es que todas las cosas que estoy haciendo son un output creativo, cosas que he querido hacer siempre pero que no he tenido la consistencia de continuar una vez empezadas. Esa parece ser la historia de mi vida creativa desde que empecé a trabajar en 2012. Las ideas no dejan de fluir, pero la energía y las ganas de hacer cosas tienen un tope.

Obviamente me siento más motivado cuando tengo algún video que tiene muchas vistas, o cuando alguien nuevo se suscribe a mis canales de YT u Odysee, o cuando hay muchos likes y comentarios en twitter o instagram. Sé que todas estas cosas son hasta cierto punto superficiales, pero mentiría si dijera que no me brindan alegría (gracias). Pero la motivación provista por estas situaciones no siempre dura mucho.

Encuentro que la motivación que más me mueve es la que viene de terminar algo, lo que sea. Termino un video, pum, quiero hacer otro. Termino de editar un episodio de PodPiece, pum, quiero avanzar con alguna otra cosa.

Ah, problema resuelto. Es como una máquina de energía infinita, y terminar una cosa lleva a terminar otra. Listo, anotado. ¡Qué fácil es la vida!

Ah, no, espérate.

El problema ahora radica en que hay que acabar las cosas para que la motivación siga. Y es acabar las cosas lo que es difícil.

Ahora, no sé si es difícil porque estoy agotado después de la chamba, o porque tengo muchas cosas en la cabeza, o porque estoy pensando en los demás proyectos que quiero hacer después de este proyecto en lugar de enfocarme en este proyecto. O todas las anteriores. Y esto es lo que da lugar a mi drenaje creativo.

Se me ocurren algunas soluciones. La primera es tener varios proyectos al mismo tiempo y brincar de uno a otro cuando necesito un respiro.

(Un par de proyectos secretos no hacen mal a nadie, ¿o sí?)

El asunto con mis proyectos actuales es que la mayoría son continuos. Ni el Blog ni Dibujandiario tienen un final determinado, y PodPiece va a ser un proyecto necesariamente largo debido a la longitud de One Piece y a que leemos entre 4 y 7 capítulos por episodio. Probablemente nos pongamos al corriente en 2 o 3 años.

Sobre los proyectos secretos, ambos son finitos, pero igual tomará tiempo ejecutarlos a un nivel satisfactorio.

También se me olvida mencionar que el blog y Dibujandiario tienen subproyectos:

BlogDibujandiario
-Reseñas-Video semanal
-Entradas al azar (como esta)-Ilustraciones extra
-Comentarios sobre proyectos de Dibujandiario-Sábado Variado
-Mi viaje en Japonés-Dominical

Así que en teoría tengo suficiente para mantenerme entretenido, entre grabar y editar audio para PodPiece, dibujar, grabar y editar para Dibujandiario y leer y escribir para el blog, y a veces dibujar.

Hasta ahora esta solución a mi drenaje ha funcionado, pero no sé cuánto tiempo sea sostenible, así que necesito pensar en otras soluciones que puedan trabajar en conjunto o reemplazar a esta.

Se me ocurre que crear proyectos ad infinitum sería una pésima idea, ya que no terminaría nada nunca y quiero poder terminar algo.

También se me ocurre no empezar ningún proyecto adicional a los proyectos públicos y secretos que ya tengo empezados, por más que me gustaría. Hoy se me ocurrió uno mientras me daba una ducha y francamente quiero empezarlo ya (y de hecho va de la mano con mi meta de terminar todos los libros que tenemos en casa), pero mi sentido común dice “alto, amigo, serénate”.

Quizás lo que necesito es terminar proyectos completos, no etapas/partes de proyectos más amplios, para poder sentirme lleno de energía nuevamente. Proyecto secreto 1, por ejemplo, podría intentar terminarlo en 8 o 9 meses, y de hecho creo que es posible, pero aún me encuentro en una etapa de planeación temprana. Proyecto secreto 2 es con unos amigos y apenas estamos empezando, pero creo que teníamos pensado dedicarle alrededor de un año y sacarlo a la luz entonces.

Pero en el ínter todavía necesito lidiar con este drenaje. Con esta… con esta falta de ganas de hacer cosas. Porque mi trabajo de tiempo completo no se ha ido a ningún lado tampoco, y eso drena mucho.

Ayer empecé a ejercitarme nuevamente (llevaba mucho tiempo sin hacerlo) y eso parece haber metido suficiente novedad en mi sistema para inspirarme a sentarme a chambear con más ganas. Espero que esto dure unas semanas.

Otra posible solución tiene que ver con el ejercicio: salir a dar una vuelta, armar un rompecabezas, sentarme en el parque con suficiente distanciamiento social de otras personas para disfrutar sin ansiedad, meditar… Vaya, hacer algo que no tenga que ver con sentarme frente a una pantalla durante horas. Finalmente eso es mi trabajo de 9 a 5 y mis proyectos personales.

Estaba platicando con mi novia recientemente sobre cómo es cada vez más común no tener un pasatiempo. Siempre estamos buscando una forma de monetizar o poner en práctica de manera productiva nuestros pasatiempos, y han perdido esa calidad recreativa que estaba destinada a recargarnos.

Tal vez hable de mis pensamientos al respecto de eso en el futuro.

Mientras tanto: ¿Estas soluciones parecen razonables? ¿Me estoy volviendo loco sin razón alguna? ¿Qué otra cosa se les ocurre que pueda hacer al respecto?

Salud.

“If on a winter’s night a traveler”- Italo Calvino. Reseña.

“If on a winter’s night a traveler” es una novela escrita por Italo Calvino en 1979 y publicada por William Weaver en inglés en 1981. La edición en español es “Si una noche de invierno un viajero” y fue publicada por Ediciones Siruela (17ma edición es de 2017).

La edición que leí y en la que baso esta reseña es la publicada por WIlliam Weaver, pero como con la reseña anterior, me referiré al libro con su título en español a lo largo de la reseña.

“Si una noche de invierno un viajero” es un libro sobre el que he escuchado hablar durante la mitad de mi vida. Uno de esos clásicos que es imperativo leer, un triunfo de la ficción y la literatura, un deber literario, básicamente. No fue el primer libro que leí de Calvino; ese honor le corresponde a “El Barón Rampante” (1957, 30va edición de Siruela en 2020), recomendado por un primo y un libro que disfruté mucho en mi adolescencia.

No puedo negar que “Si una noche…” tiene una premisa interesante: Es un libro sobre intentar leer un libro titulado “Si una noche de invierno un viajero”, escrito por Italo Calvino, con el protagonista siendo un lector a quien el narrador se refiere en segunda persona, básicamente hablándole a quien lee el libro. Es un meta-libro.

Fuera de esa premisa inicial no tenía la más remota idea sobre la trama de la novela, y me preguntaba de qué manera podía Calvino llevar este concepto de meta-libro durante 200+ páginas. Tras terminar el libro, mi opinión es que a pesar de que el concepto es interesante, la novela se lee más como un experimento en literatura lúdica que como una idea 100% realizada.

En unas charlas que Julio Cortázar dio en Berkeley en 1980 -y que están compiladas en un maravilloso libro de Alfaguara- menciona que le sorprendía lo serios que muchos autores se tomaban la literatura; que muy pocos se atrevían a jugar con lo que escribían, a dejar que fuese el juego lo que los llevara, como cuando uno juega de niño con otros niños y el juego se desarrolla orgánicamente, con sus propias reglas, haciendo que nos adentremos en el mundo del juego. (Estoy parafraseando, por supuesto).

En “Si una noche…”, Calvino es partícipe de eso que Cortázar llamó literatura lúdica, y se dejó llevar por el juego de su novela. Es notable que la primera mitad de la novela, el tercer cuarto y el último cuarto son totalmente diferentes uno del otro, y al mismo tiempo son afectados por lo que les precede y por lo que les sigue, uniendo la trama con un hilo delgado que se rompe en hebras más delgadas y se deja a interpretación del lector, que al mismo tiempo es quien lleva la trama (al ser un personaje) y la experimenta (al ser lector).

No es un sistema perfecto, y por cada atino hay un desatino.

Lo más interesante y memorable son las diversas novelas que el lector lee y que no puede terminar, algunas con premisas y temáticas cautivantes, aunque no en su mayoría se sienten como cuentos cortos más que como novelas sin terminar.

La aventura del lector, por otro lado, sirve más como un vehículo para atar estas historias una a otra y de paso para expresar ciertas perspectivas filosóficas que Calvino tiene sobre leer, escribir, publicar y sobre la censura. Estos pensamientos son francamente interesantes, aunque en ocasiones se vuelven tan complicados que uno tiene que releer ciertos párrafos para entender cuál es el punto. Obviamente, estas perspectivas son personificadas por individuos dentro de la novela que hablan con el lector, entonces los puntos de vista se dan a través de diálogos.

Como otros libros escritos por autores nacidos a principios del siglo pasado, hay ciertas actitudes y descripciones que están permeadas de cierto tipo de masculinidad tóxica o leve misoginia que no ha envejecido bien. Mujeres que parecen estar listas para entregarse al protagonista, a pesar de que no haya un solo atisbo de conexión emocional o sexual, por ejemplo, son episodios breves pero que de todas formas me llamaron la atención de una manera negativa.

Aún con estas fallas, es un libro sumamente creativo e innovador para las fechas en las que fue escrito. Claro que de haberlo leído en los 80’s me habría impresionado más; hoy en día este tipo de literatura meta y juguetona es más común (¡y eso es bueno!). No voy a negar que este libro me pareció un precursor a los trabajos de César Aira.

Recomiendo este libro, aunque vale la pena estar consciente de la época en la que fue escrito. Su aportación a la literatura es palpable, y en definitiva es una lectura entretenida.

Calvino en WikipediaCalvino en Siruela
Calvino en William MorrowSitio Oficial (En italiano)

Sábado Variado 12 – Casita en Perspectiva

Intentando entender perspectiva un poco más, en este Sábado Variado.

Fue un estudio de una hora. Necesito practicar más y más perspectiva y entenderla mejor, así como entender mejor cómo pintar. La práctica es lo que me hace falta, y por suerte tener este canal y hacer mis ejercicios me ha dado mucha más práctica de lo que esperaba en los últimos 4 meses.

Este no es un Sábado Variado muy emocionante, pero creo que se amontonan este tipo de experiencias no emocionantes y ayudan a que futuros dibujos sean más interesantes.

Un paso a la vez.