Hiromu Arakawa. “Silver Spoon Vol. 4” – Reseña

A grandes rasgos…

En este volumen se cierra el segundo arco narrativo de la serie, que como ya sabemos está dividida en temporadas. Así que acá culmina el verano.

Arakawa no decepciona: El segundo arco de Silver Spoon culmina tan fuerte como el primero, y al mismo tiempo apenas siento que empezamos a conocer a Hachiken, su hermano y sus amigos.

El arco del verano termina con toda la polémica de Pork Bowl; hay un intermedio con encuentros cercanos del tercer (?) tipo y finalmente el otoño comienza.

Algo que me gusta mucho de los personajes femeninos de Arakawa es que tienen mucha agencia, y aunque de la callada Aki no sabemos suficiente aún, en este volumen por fin empezamos a ver más de su personalidad, sus pasiones y lo que quiere. Y también vemos más misterios, con ella y con Komaba.

Hasta ahora, una excelente lectura que fluye como agua.

Los detalles

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Todavía el volumen 5 había leído a través de scanlations entre 2011 y 2012. No recuerdo muy bien, pero me parece que esta serie era bimestral (un capítulo cada dos meses, tal como lo fue Fullmetal Alchemist), y estaba disfrutando los capítulos bastante.

Pero no me acordaba de varias cosas.

Algo de lo que he hablado en reseñas anteriores de esta serie es el debate interno de Hachiken sobre comer o no carne, y una cosa que he dicho es que la ejecución de la solución me parecía algo floja. Leyendo este volumen, Arakawa se reivindica un poco, ya que una de las cosas que Hachiken dice al finalizar el arco del verano es “No es tan sencillo decir ‘ah bueno, así son las cosas, comemos carne y punto’; creo que determinar si comer carne o no va a ser un debate interno en mí durante toda mi vida” (no lo dice de esta manera, estoy parafraseando), pero me parece un buen punto intermedio al cual llegar. Sigue siendo un poquitín flojo porque (hasta donde recuerdo), esto no se vuelve a mencionar en el resto de la serie, pero creo que dejar el debate abierto con esa frase es interesante.

Entiendo el valor simbólico también de que Hachiken comprara la carne de Pork Bowl e hiciera tocino con ella. Como yo lo interpreto era un “Tengo que acostumbrarme a tomar responsabilidad por lo que crio y lo que como”. Y también se presta a tener importancia narrativa cuando reparte y vende el tocino que hace a partir de la carne.

Con eso terminado, la secuencia del area 51, dos capítulos entre el verano y el otoño, es bastante entretenida. Hasta una escena de acción hay.

Mencioné en a grandes rasgos que me gusta mucho la agencia que tienen los personajes femeninos de Arakawa, y creo que esto se ve especialmente ejemplificado en la escena en la que Hachiken demanda saber de qué hablaban Mikage y Komaba, y Mikage simplemente le dice que no se meta.

También me gusta que después de deprimirse por ello (y una plática con el directorcito), Hachiken decide sólo ayudar como pueda y no molestar. Es mejor hacer eso con los amigos: te contarán lo que te quieran contar cuando estén listos para hacerlos. Lo único que puede hacer uno es estar ahí para ellos.

Y ya se viene el festival.

Esta serie es hasta ahora muy buena, y sigue siendo súper recomendable.

Vol 4 en YenPress

Hiromu Arakawa. “Silver Spoon Vol. 3” – Reseña.

A grandes rasgos…

Siguiendo la historia del verano en la preparatoria agricultural Ooezo, el volumen 3 de Silver Spoon está lleno de momentos memorables en la serie.

Creo que sobre todo tenemos un poco más sobre el dilema de Hachiken sobre comer carne, pero hablaré de eso en los detalles.

En general el volumen trata sobre un par de temáticas: el primer trabajo de Hachiken, su relación con Aki Mikage y el asunto de consumir animales. Hay también un breve episodio sobre rumores que es divertido y frustrante, y como muchos otros mangas sobre la vida misma hay varios detalles sobre cultura japonesa (tanto escolar como no escolar) que son interesantes.

Al igual que el volumen 1 y 2, el volumen 3 no pierde vuelo y la historia avanza a un ritmo muy ameno. La división de los capítulos en temporadas del año me parece excelente para cuantificar la vida de Hachiken en la preparatoria, y durante la mayor parte de este libro estamos en el verano.

Algo que no he mencionado sobre las ediciones de Yen Press que me encanta es que al final del libro hay un glosario de conceptos y palabras que es muy útil, ya que la traductora (Amanda Haley) respeta mucho la forma en que Arakawa escribió la historia.

Si les ha gustado la historia hasta ahora, les gustará mucho este volumen.

Los detalles.

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Este volumen profundiza con respecto a lo que comentaba en mi reseña anterior: El debate interno de Hachiken sobre consumir o no la carne de animales con los que tiene una interacción frecuente; su reciente cercanía con las actividades y los animales de la granja le ha hecho cuestionar muchas cosas, y por ende sus compañeros han empezado a participar en conversaciones sobre cosas que no habían considerado.

Esto es traído a la luz[efn_note]Esto es algo que Arakawa hace frecuentemente: tener a un personaje decir explícitamente la dirección de una temática en el manga para orientar al lector. En general no soy fan de esta práctica porque le quita algo de agencia al lector y demuestra un poco de inseguridad en la forma en que un autor plasma sus ideas (“¿entenderán lo que quiero decir?”), y Arakawa lo usa tanto en Silver Spoon como en Fullmetal Alchemist en repetidas ocasiones. Por suerte es muy sutil en ambos trabajos y puede pasar desapercibido, pero sigue sin ser algo que me agrade.[/efn_note] por un personaje que menciona que al ser un extranjero que entra por primera vez en el mundo de la agricultura, las perspectivas de Hachiken sacuden y fomentan el diálogo de las personas que han vivido toda su vida expuestos a situaciones como, por ejemplo, comer carne. Otro personaje señala (con razón) que dejar de comer carne no resolvería el problema de Hachiken, ya que seguiría estando en una escuela agricultural donde destasar animales es práctica frecuente y parte del currículo de enseñanza.

Y tenemos una escena en la que pasa exactamente lo que dije en la reseña anterior: “Ah, podría volverme vegetariano, pero la carne sabe tan bien que no puedo. No duraría”. Me molestaría más esto si eso fuera lo único que se habla, porque como he dicho me parece una excusa superficial que no analiza el problema, pero Hachiken y sus compañeros tienen varias discusiones sobre comer o no comer carne, sobre matar ciertos animales para comer y otros no. Incluso un personaje dice que “criar vacas para comérselas no significa que no les des amor”. Son conceptos interesantes que no comprendo del todo, en gran parte porque no me crié en una granja.

Hay incluso varias páginas con conversaciones interesantes sobre cómo funciona la química que hace que la carne tenga buen sabor, y creo que a estas alturas esa es una de las fortalezas de Silver Spoon: dar información bien investigada en un formato digerible que no interfiere con la historia. Funciona en su contexto porque, después de todo, están en una escuela, y estas conversaciones son importantes.

En pocas palabras creo que el debate interno de Hachiken está bien elaborado, y me parece interesante la decisión que toma al final. [efn_note]“¡Te sorprenderá!”[/efn_note]

Otro detalle que me llamó la atención es la ilustración de lo estrictos que pueden ser en la escuela con respecto a teñirse el pelo, usar aretes (en caso de hombres) u otras prácticas que “no son bien vistas”, obligando a un estudiante a raparse y a hacer trabajo manual al romper estas reglas.

También tenemos un breve episodio de rumores que da un asomo de los sentimientos de uno de nuestros personajes principales.

El humor de Arakawa me sigue pareciendo excelente. Tiene un muy buen timing para las bromas, y sus personajes pueden reaccionar tan exageradamente que es fácil olvidar lo serios que pueden ser también.

Una de las citas que más me gustaron fue cuando la abuela de Mikage dice algo así como “Una persona tonta se gasta su dinero en frivolidades, mientras que una persona sabia invierte en sí mismo. Puedes saber del valor de una persona por cómo gasta su dinero“. Resonó mucho conmigo, ya que tengo varios meses pensando en dinero y en cómo ahorrar, en qué invertir, etcétera, etcétera. Pero a veces las frivolidades son divertidas, creo yo.

¡Ah! También conocemos al hermano de Hachiken. Nos dan un poco más de contexto del por qué Hachiken es tan poco… amable, o más bien, tiene tan mala relación con sus padres. Me incomodaba ver que Hachiken no mantenía al tanto a sus padres de lo que hacía, o no les contestaba mensajes. Me hacía ponerme en los zapatos de su mamá, que lo mensajea y no obtiene respuesta[enf_note]Volumen 2[/enf_note], y me entró ansiedad. Pero por la breve conversación de Shingo con sus padres, vemos que hay una razón para todo esto. Me hace pensar en la discusión entre Hachiken y Komaba en el… ¿volumen 1? ¿2? En que los dos asumen cosas del otro sin saber mucho uno del otro. Ya aprenderemos más, supongo.

El volumen cierra con un capítulo bastante pesado en que le muestran a los alumnos un video de un matadero. Son varias páginas densas en las que personajes como Hachiken y Aikawa tienen que lidiar con sus batallas personales con respecto a comer/matar animales.

En general, un gran volumen. Me hizo pensar en varias cosas y disfruto mucho del humor y los dibujos de Arakawa.

Volumen 3 de Silver Spoon en Yen Press

Hiromu Arakawa. “Silver Spoon Vol. 2” – Reseña

A grandes rasgos…

El volumen 2 de Silver Spoon de Hiromu Arakawa continúa los primeros meses de Yuugo Hachiken en la preparatoria agricultural Ooezo. La forma en que la historia parece estar estructurada es por estaciones, y es en este volumen en que vemos la transición de primavera a verano.

En este libro pasa gran parte de mis momentos favoritos del manga. Vale la pena mencionar que lo que sucede acá ya lo había leído en línea cuando usaba los scanlations, en 2012 y 2013, así que leer esto fue un grato recordatorio de por qué me gusta tanto la serie.

Varias amistades se ven profundizadas, personajes cuya superficie sólo alcanzamos a rasguñar en el volumen pasado empiezan a tomar un protagonismo mayor y Hachiken empieza a sentirse (aunque no quiere o no puede reconocerlo) parte de algo.

El volumen 2 de Silver Spoon de Hiromu Arakawa es tan bueno, si no mejor, que el primero.

Los detalles.

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En definitiva uno de mis momentos favoritos de la primera “temporada” de Silver Spoon es el final de la primavera, con la fiesta de pizza organizada por Hachiken. Es esta fiesta lo que en primera instancia lo hace sentirse que pertenece a este ambiente en el que se ha sentido tan fuera de lugar por meses, y es muy padre verlo encajar con sus compañeros.

No es el único momento interesante en este volumen, por supuesto. Tenemos el dilema con el marranito al que Hachiken le puso nombre, Pork Bowl, y que tendrá que ser llevado al matadero en sólo tres meses.

Este volumen profundiza un poco más en la temática de reconocer y apreciar de dónde viene la comida que consumimos, un tema con el que Arakawa jugó un poco en el primer volumen al mostrarle a Hachiken que los huevos pueden ser deliciosos a pesar de venir del ano de una gallina. En los capítulos que este libro comprende lo vemos lidiar tanto con Pork Bowl como con un cervatillo al cual debe destasar.

Creo que habría sido interesante si la historia hubiera tomado un rumbo diferente, por ejemplo si Hachiken hubiera decidido que comer carne no era lo suyo después de ver el trato a los animales o de dónde viene la comida. Desde una perspectiva cultural entiendo que eso sea difícil: hasta donde sé no hay muchos veganos en Japón (pero me he equivocado antes). Pero no sé, habría dado una textura y una dirección diferente al viaje de Hachiken.

En cambio su experiencia se resume en “Sí, es extraño y saca de onda de dónde viene la comida, pero sigue siendo deliciosa”, el cual es un argumento bastante usado como excusa para no comer menos carne o de plano pasar a un estilo de vida vegetariano o vegano. Lo digo porque yo usé mucho esa excusa, pero eventualmente he dejado de consumir tanta carne como antes (en lugar de diario, por ejemplo, ahora pasan varios meses entre unas carnitas y una barbacoa, por ejemplo).

No estoy diciendo que me gustaría que los personajes se acomodaran a una dieta o estilo de vida diferente, sólo que me parece una oportunidad perdida no haber experimentado un poco por ahí. Y como dije antes, desde un punto de vista cultural lo veo difícil.

Por otro lado, lo que su viaje alimenticio sí tiene es mucho detalle con respecto a tener que enfrentarse a saber de cabo a rabo de dónde viene su comida, y eso es algo muy difícil. Desde cultivar legumbres hasta convertir en tacos a un animal de granja.

Otros personajes son profundizados también en este volumen.

Komaba y Mikage son explorados de manera superficial: sabemos un poco más de sus aspiraciones, pasiones, historias y relaciones. Su interacción con Hachiken (que de alguna manera y a pesar de su poca confianza en sí mismo es un idealista) los saca de su zona de comfort y los obliga a reconocer cosas en otros y en sí mismos, y ellos hacen lo mismo por Hachiken. Sentando las bases de una buena amistad, parece.

Además toda la relación con los caballos y la experiencia de Hachiken aprendiendo de equitación: Excelente.

Muy recomendable este segundo volumen y la historia de SilverSpoon hasta ahora.

Volumen 2 de SilverSpoon en Yen Press

Hiromu Arakawa. “Silver Spoon Vol.1” – Reseña.

Silver Spoon” es un manga escrito e ilustrado por la mangaka Hiromu Arakawa, y publicado en japonés en 2011. Su edición en inglés corre a cargo de YenPress, y fue publicado en este idioma por primera vez en 2018. La traducción es de Amanda Haley.

La primera vez que leí Silver Spoon fue en 2010 o 2009. Acababa de terminar la otra obra prominente de Arakawa, “Fullmetal Alchemist“, un manga de acción y aventura con un sistema mágico increíblemente bien desarrollado, buenísimos twists y harto peso emocional.

En ese entonces era un pequeñín y no podía comprar mis propios libros porque no tenía solvencia económica, así que leía manga a través de sitios como mangafox en los que fans escaneaban cada capítulo y lo traducían, las famosas scanlations.

Me enteré que Arakawa iba a comenzar un nuevo manga y salté a leerlo, esperando otra épica historia de aventuras y acción como FMA, y me topé con este manga que trata sobre un muchacho que va a una escuela agricultural en Japón.

Muchos otros fans estaban confundidos, pero la temática tenía sentido, teniendo en cuenta que la familia de Arakawa tenía una granja cuando era chica. Pero algunas personas estaban algo preocupadas. Arakawa era mejor conocida por su trabajo con manga de acción; ¿Cómo sería su trabajo en un género diametralmente opuesto como lo es slice of life (¿cuál sería una buena traducción? ¿”La vida misma”?)”.

La respuesta es evidente después de un par de capítulos: Silver Spoon está excelentemente escrito y mantiene mucho del humor por el que Arakawa es famosa, además de que la historia se mueve bastante fluida (al menos durante el primer volumen.

Esta es la primera vez (en este blog) en que reseño una serie de libros/cómics, y voy a experimentar con el formato que le voy a dar empezando con esta reseña.

En general he intentado no hablar demasiado sobre la trama de los libros que reseño para no arruinar (o spoilear) a lectores potenciales, pero al reseñar una serie esto se vuelve un poco complicado ya que hay que hablar de los desarrollos de trama y personajes de un libro a otro. Así que haré lo siquiente:

  • Una sección en la que daré pensamientos a grandes rasgos
  • Una sección en la que hablaré más a detalle de cada libro.

La primera sección se volverá más ambigua a lo largo de la serie, pero así son las cosas.

A grandes rasgos.

Silver Spoon, como mencioné al principio, es totalmente opuesto al trabajo de Arakawa en Fullmetal Alchemist, pero no por ello es de menor calidad.

Mientras que este manga no tiene como propósito salvar al mundo, los problemas y situaciones en que el protagonista Yuugo Hachiken se ve envuelto están bien redactadas y representadas, y una vez más podemos ver lo brillante que Arakawa es como autora. Es más: creo que su habilidad reluce al doble con este manga ya que demuestra su capacidad de moverse cómodamente entre géneros, y aún así entregar historias de calidad.

En cuanto a arte, mi único señalamiento es que hay varios personajes que parecen haber atravesado portales interdimensionales desde el universo de FMA hasta acá. Por suerte no es como la mala costumbre de Rumiko Takahashi, quien literalmente recicla a sus personajes (personalidad y todo) de una serie a otra (Inuyasha empezó diferente, pero hacia la mitad era demasiado similar a Ranma 1/2, y qué decir de Rinne).

Por otro lado, hay temáticas con las que no estoy de acuerdo pero que no arruinan de ninguna manera mi disfrute del manga, como por ejemplo la idea de que las granjas deben ser sólo eficientes sin tener en cuenta el bienestar del animal.

El volumen 1 de Silver Spoon es muy recomendable, sobre todo si son fans del trabajo previo de Arakawa.

Los detalles. (Algunos Spoilers)

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El volumen 1 de Silver Spoon nos cuenta de los primeros meses del protagonista Yuugo Hachiken en la preparatoria agricultural Oezo.

Hachiken ha decidido abandonar la ciudad y enrolarse en una escuela agricultural con dormitorios por razones aún desconocidas, pero todo parece indicar que estaba exhausto y estresado de tener que ser el mejor académicamente.

Esto lo ha colocado en un ambiente totalmente desconocido: una escuela en la que todo el mundo viene de familias granjeras, excepto él.

Una temática importante en este primer volumen es el propósito o los sueños. Hachiken piensa que su desempeño como estudiante y como persona no tiene valor ya que no tiene una meta por alcanzar, y esto afecta cómo interpreta sus interacciones con otros estudiantes y con las materias que cursa. Invariablemetne lidia con un sentimiento de no-pertenencia.

Al mismo tiempo parece ser incapaz de negarse a ayudar o a hacer favores a otros estudiantes o maestros, incluso cuando no quiere hacerlo. Hachiken es el tipo de persona que va con la corriente, le haga bien o mal.

En Oezo conoce a un amplio elenco de personajes, todos provenientes de familias con granjas o relacionadas de una u otra manera con procesos agriculturales, y a pesar de tener varios complejos personales forma buenas migas con varios de ellos desde el principio.

Me agradó ver cómo crece su relación con personajes como Komaba y Mikage, así como con Aikawa, Tokiwa y Nishikawa.

Los diseños y personalidades de los profesores son excelentes también. El maestro de equitación parece Budda, y hay otro que se encarga de los pollos que parece que tiene pico. El elenco completo realmente tiene personalidades y características bastante bien definidas y que, mientras que podrían considerarse cliché hasta cierto sentido, están bastante bien ejecutadas.

El sentido del humor de Arakawa, con cambios de estilo brusco y metáforas gráficas, se mantiene intacto desde FMA y funciona maravillosamente en una historia con tan pocas cosas en juego (a nivel épico, pues) como lo es Silver Spoon.

Es un manga muy recomendable y que creo que es posible disfrutar mucho, sean o no fanáticos del trabajo anterior de Arakawa.

Mi reseña del volumen 2 en dos semanas.

Gracias por estar.

Silver Spoon Vol 1 en Yen Press