Hiromu Arakawa. “Silver Spoon Vol. 6”. Reseña.

A grandes rasgos…

El volumen 6 de Silver Spoon trae a nuestras manos la conclusión a tres cosas que se han ido construyendo desde aproximadamente el volumen 4; algunos podrían decir que incluso desde el volumen 1.

En primer lugar tenemos la competencia debut de Hachiken. Después el festival de la escuela, y finalmente un suceso que prefiero no detallar mucho aquí pero que mencionaré en la parte de los detalles.

Este volumen no resalta por el crecimiento de los personajes en la historia; hemos tenido bastante de eso en los 5 volumenes anteriores, pero eso no siginifica que en este se queden estáticos. Hay un gran momento con Aki casi al final del libro, y Hachiken experimenta en carne propia los resultados de su trabajo duro, en un aspecto tanto negativo como positivo.

Además Ayame aparece por fin. Es ridícula y me cae re-bien.

Lo padre de las historias que tienen como setting una escuela preparatoria o una escuela en general, es que los personajes pueden crecer tanto como sea necesario: aún se está formando su filosofía de vida y sus mentes son en general más maleables, así que da espacio para ponerlos en situaciones interesantes, como por ejemplo la situación de la carne en volúmenes anteriores.

Además, este volumen abre la puerta a nuevas preguntas y a posibles respuestas con respecto a la familia de Hachiken y a su futuro.

Los detalles

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Hachiken se ha estado partiendo el lomo, como vimos al final del volumen anterior.

Tiene tres mil cosas que hacer, y como hemos visto, históricamente parece incapaz de decirle que “no” a alguien, y eventualmente estar tan estresado (tanto física como mentalmente) va a llevarlo a un punto de quiebre.

Esto es importante, ya que Japón tiene uno de los índices más altos de gente que muere por trabajar demasiado. Esta situación en la que Hachiken se ha metido tiene muchísima relevancia cultural, y hasta cierto punto funciona como advertencia para que los chavos[efn_note]Buena y mala onda.[/efn_note] sean más considerados con sus propios límites. En muchos sentidos me identifico con el problema de Hachiken, aunque en lo personal termino trabajando más tiempo porque quiero hacer mil cosas diferentes, más que por tomar responsabilidades que no me corresponden.

Por otro lado, me siento un poco cansado de los chistes de gordos que tienen que ver con Tamako Inada. Aprecio que tenga seguridad en sí misma y un chingo de agencia, pero el humor con respecto a su aparente habilidad de bajar y subir de peso de manera extrema y a voluntad se volvió viejo muy pronto, en mi opinión.

La competencia de equitación está padrísima.

Ah, también ahora sabemos que esta parte de la historia está transcurriendo en 2011. Es bueno saberlo.

También me emociona que parece que Aki le pondrá más atención a sus sentimientos a partir de ahora.

Y… parece ser que habrá más información con respecto al padre de Hachiken y a su familia en el próximo volumen. Kemosión.

Vol. 6 en YenPress

Milorad Pavić. “Dictionary of the Khazars”. Reseña.

UCDL #5: “Moddakasa fue enterrado en una tumba con forma de cabra.”

Dictionary of the Khazars es una novela escrita por Milorad Pavić en 1984, y publicada en su idioma original (serbio) por Prosveta. La edición en inglés, que yo leí, fue publicada en 1988 por Knopf, y su edición en español se titula Diccionario Jázaro y fue publicado por Anagrama en 1989.

Hay tres primeros detalles que es importante resaltar sobre esta novela: Es la primera novela de Pavić; está escrita a modo de diccionario o de enciclopedia y hay dos versiones diferentes del libro, una masculina y una femenina. En cuanto a mi experiencia personal de la novela, es la segunda que leo de Pavić, la primera fue Pieza Única.

Ahora, me gustaría prefaciar esta reseña con la declaración de que Pavić es uno de esos autores que quiero disfrutar a toda costa. Poder decir “Sí, leí una novela del señor Milorad y la disfruté de cabo a rabo y la entendí por completo” es una de mis fantasías más anheladas. Me haría sentir mucho más inteligente de lo que en realidad soy. La verdad es que admiro profundamente los libros de Pavić porque son una genialidad conceptual, pero para mí tienen una complejidad confusa que me pierde en numerosas ocasiones con todos los significados y sugerencias que no alcanzo a entrever, y en ocasiones son tan enredadas las tramas y los sucesos que pierdo el camino de la trama principal, si es que la hay.

Leer a Pavić es una empresa a través de la cual intento sentirme culto e inteligente, pero al final del proceso termino sintiéndome más confundido y tonto que al principio. Con eso en mente, intentaré reseñar esta novela lo mejor que pueda, pero basta decir que no me parece haber entendido adecuadamente la enorme cantidad de temáticas que permean el libro.

Me enteré de la existencia de Pavić por primera vez alrededor de 2014 o 2015. Tuve una larga (3 años) relación a distancia con una chica serbia, y uno de los intercambios culturales que más aprecio que hayamos tenido es que me haya presentado a Pavić y a otros escritores serbios. Una de las características que más me llama la atención de la literatura serbia es lo similar que es en algunos aspectos a la literatura latinoamericana. Los párrafos se llenan de un flujo de pensamiento que no tiene vergüenza de dejarse ir, y sus tramas están permeadas de un tipo eslavo de realismo mágico que es intrigante y fenomenal. Basta leer libros como Atlas descrito por el cielo, de Goran Petrović, o La boca llena de tierra de Branimir Šćepanović para percatarse de que, como en los libros de Cortázar, Borges o García Márquez, existe un delgado telón de surrealismo presente en todo momento a lo largo del texto.

La literatura serbia, he notado también (y la bosnia y croata, si libros como April Fool’s Day de Josip Novaković nos dicen algo), se rige por un pesado bagaje religioso, político y lingüístico, que se acentúa debido a la forzada interacción de las ideologías Cristiana Musulmana y Judía y de las diversas culturas conformadas por los países que fueron Yugoslavia durante la mayor parte del siglo pasado. De estos textos se desprende una cierta melancolía que puede venir quizá de haber perdido parte de su identidad o de sentirse incompletos; también se desprende un orgullo absoluto por una identidad lingüística (principalmente) con la cual no quieren (ni pueden) partir. No pretendo entender los significados de esta melancolía ni de este orgullo, por supuesto, ni creo poder hacerlo nunca: creo que es una constante que está implícita en las personas que nacen en los países ex-Yugoslavos, y que un extranjero como yo es incapaz de entender a fondo.

Pero tener esto en mente ayuda un poco a contextualizar libros como Diccionario Jázaro, una novela cuya premisa parte de la lucha y la división entre tres ideologías religiosas: La Cristiana, la Musulmana y la Judía, que están riñendo entre ellas para interpretar un sueño del Rey Jázaro de forma adecuada y de esta manera conseguir que la tribu Jázara se convierta a su respectiva religión. Como en otros libros eslavos que he leído, la temática religiosa y lingüística forma una parte fundamental de la novela.

Diccionario Jázaro está escrita a modo de diccionario o de enciclopedia. Por lo tanto la historia que cuenta no está dispuesta en un formato temporal tradicional. Es decir, no es una historia que empiece por el principio y termine por el final, sino que todos los sucesos y personajes principales están descritos a forma de entradas en un diccionario. Y no sólo es un diccionario: Hay tres diccionarios, cada uno abogando por un resultado diferente a la polémica Jázara. Estos tres diccionarios, por supuesto, son el Cristiano, el Musulmán y el Judío. Cada uno argumenta que fue su religión la adoptada por el rey Jázaro tras haber resuelto la polémica de su sueño, y cada uno tiene algunas entradas en común y una gran variedad de entradas diferentes.

Las entradas en cada diccionario hablan de personajes en los siglos 8avo y 9no, y de personajes más contemporáneos, tocando no solo a los que estuvieron envueltos en la polémica Jázara, sino también a aquellos que la describieron más adelante, a personajes aledaños, a personajes que la estudiaron en el siglo 20, a conceptos y objetos que rodearon la polémica. Lo interesante es que de cada entrada se desprende un aire de cuento de hadas. Cada entrada comienza con una relación objetiva de la misma, pero rápidamente se convierte en un cuento. De esta manera, este libro es una colección de cuentos interconectados que intentan relatar de manera general una trama específica, pero sin dar al lector demasiadas indicaciones de cómo dilucidar la misma. Es un repositorio de mitos y fábulas basadas en varias culturas pero sin pertenecer de lleno a ninguna.

Yo leí el libro de tapa a tapa; es decir, no intenté una lectura más creativa del volúmen. De esta manera fue más complicado entender la historia. Sin embargo, el formato de diccionario hizo interesante y divertido volver a leer sobre personajes que eran mencionados más adelante. Este formato le da un aspecto de descubrimiento a la historia que es casi adictivo: es como ir conectando los puntos en un caso policial, o en una película de thriller. Pero para que este aspecto de entretenimiento tenga efecto, hay que tener (creo yo) la mente abierta y no desesperarse por no entender el punto del libro.

Porque puede que no tenga uno.

Al final de los tres diccionarios hay una serie de apéndices que ahondan más en detalles específicos de los sucesos más contemporáneos que abordan los diccionarios.

Como mencioné al principio de este artículo, el libro cuenta con dos versiones (predatando a Pokémon por una década o algo así), una femenina y una masculina, las cuales se diferencían por un único párrafo localizado casi al final del diccionario Judío. Esto no es necesariamente un spoiler, y en internet es fácil encontrar cuál es el párrafo en cuestión. La pregunta que acecha a todo el que lee este libro es ¿Era necesario tener dos ediciones de Diccionario Jázaro? Quizá. La diferencia de párrafos trata con la forma en que un personaje específico lidia con una temática de venganza, pero no me siento lo suficientemente preparado para determinar si esto cambia de forma absoluta el libro o no. Puede que esta diferencia de párrafos quiera encontrar un punto medio entre las discusiones teológicas de tres ideologías religiosas, o puede que sea sólo un instrumento de mercadotecnia. Si ya lo leyeron, ¿Qué piensan ustedes?

Me voy a quedar con este libro. Como con Rayuela, creo que es necesario leerlo una segunda vez en un orden diferente para intentar re-contextualizar o entender mejor la trama. Así que intentaré leerlo de nuevo en el futuro (cuando no tenga tantos libros en mi lista), y quizás haga un ensayo al respecto.

UCDL#6 será Siglo de Caudillos, de Enrique Krauze. Gracias por estar.

Hiromu Arakawa. “Silver Spoon Vol. 5”- Reseña.

A grandes rasgos…

El volumen 5 de Silver Spoon avienta nuevos elementos a la historia de Hachiken desde el principio, con el encuentro de un pequeño cachorro que de inmediato adoptan y se vuelve la mascota del club de equitación.

A lo largo del volumen vemos un poco más de detalles sobre la forma de ser y las motivaciones/los complejos de personajes como Mikage y Komaba, que cada vez parecen más y más relevantes y entrelazados con la historia de Hachiken.

Otros personajes llevan varios volumenes brillando sin parar, como Inada, Beppu, Yoshino y Tokiwa. Realmente el elenco que Arakawa armó para su serie es súper sólido.

Tenemos también una breve mirada al psyche de Hachiken y ahondamos más en las razones por las cuáles “huyó” de casa a la preparatoria agricultural Ooezo, y también vemos cómo este nuevo ambiente y sus nuevos amigos lo ayudan a superarlo.

Los detalles.

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La breve secuencia de introducción del perrito, llamado VicePresidente, es excelente. El estudio de Hachiken para entrenarlo y para que lo respete es hilarante, especialmente el comentario de que aprende más rápidamente que Tokiwa.

Cada vez tenemos más piezas del rompecabezas que son los amigos más cercanos de Hachiken en este lugar, Mikage y Komaba. Por un lado, sabemos cuál es el plan a grandes rasgos de Komaba (nos lo contó en el volumen 3, me parece, mientras practicaba beisbol con Hachiken), y cómo el futuro de su familia parece depender por completo de su triunfo como beisbolista. Es padre entronces verlo triunfar y moverse en partidos reales. Si Arakawa escribiera un manga de deportes, estoy seguro que sería tan bueno como Haikyuu.

Por otro lado tenemos a Mikage, que se ha revelado como una chica que tiene muchísimo interés en trabajar con caballos pero cuya familia básicamente necesita que ella se encargue de la granja familiar. Mikage no se queja porque sabe que su familia la necesita. Entonces tanto Komaba como Mikage se encuentran en una situación en la que deben poner a su familia antes que a ellos mismos: Komaba tiene la oportunidad de poder determinar en qué calidad ayuda a su familia (pero sólo tiene una oportunidad de hacerlo bajo sus propios términos), mientras que Mikage parece tener que ir con la corriente.

Esto se entrelaza con la manera en que Hachiken ha sido empujado por su familia (parece ser que su papá, principalmente) a tener ciertos estándares con respecto a sus estudios y desempeño académico, a tal punto que no pudo más y tuvo que “huir” para tener un respiro del ambiente opresivo de expectativas en su hogar.

Creo que a pesar de que la temática de las expectativas por parte de nuestros padres es algo con lo que cualqueir persona en el mundo puede relacionarse de inmediato, es particularmente intenso en países como Japón, donde hay cierto status quo que debe ser mantenido para que la estabilidad social continúe en orden. Por ende, quizás incluso irónicamente, muchos de los personajes de manga y de series son individuos que rompen con este status quo y forjan su propio camino, a pesar de sus superiores y ambientes.

Me parece que Arakawa consigue ilustrar tres puntos de vista diferentes de expectativas sobre las que enfocarse y les da suficiente substancia para que sean súper interesantes y que además trabajen bien unos con otros.

Los demás personajes en Ooezo parecen también estar luchando con ciertas expectativas externas, sin embargo me gusta mucho cómo hay armonía entre las historias de Hachiken, Mikage y Komaba.

Sin decir mucho más sobre el volumen, que tiene partes muy padres (saber por qué Hachiken se clava tanto con estudiar y querer ser el mejor, por ejemplo), quiero decir que el final, cuando se da cuenta de que tiene demasiadas cosas que hacer porque toma responsabilidades que no tiene que tomar, necesariamente, se sintió bastante cercano a como me siento aventándome mil proyectos a la espalda.

#relatable.

Con el volumen 5 estamos ya a un tercio de la historia de Hachiken. Me parece que en su momento el equivalente a 10 volumenes, así que aún estoy en territorio conocido, pero estoy disfrutando mucho esta relectura.

Gracias por estar.

Julio Cortázar. “La vuelta al día en ochenta mundos”. Reseña.

UCDL #4: “[…] Después este cronopio va a un Fotomatón y se hace retratar de la forma siguiente: las cinco primeras fotos muy serio, y la última sacando la lengua. Esta última el cronopio se la guarda para él y está contentísimo con esta foto”.

La vuelta al día en ochenta mundos es una colección de historias, ensayos y críticas escrita por Julio Cortázar y publicada originalmente en dos volúmenes (al estilo de Último Round) en 1967 por Siglo XXI Editores. La edición que yo leí es un volumen único publicado en 2010 por RM Editores.

Antes que nada me gustaría establecer que este libro debería ser leído casi exclusivamente por alguien familiarizado con los trabajos de Cortázar. En él se hace mención no solo a Rayuela y a elementos de esa novela, sino también a Cronopios, Famas y Esperanzas, y de igual modo el tipo de prosa y lo alargado de los párrafos podría resultar cansado para alguien que no haya leído (y de preferencia, que disfrute) los trabajos de Cortázar.

Con todo y todo, La vuelta al día… me parece un libro sumamente personal. Casi podría decirse que es una suerte de diario, o de libreta, que Cortázar mantenía cerca y en la que escribía cosas cuando se le ocurría. La variedad de textos es sumamente diversa, y a pesar de no ser un libro muy largo (como 220 páginas), el formato y la forma en que está impresa hace que se sienta como un volumen que vale más de lo que aparenta.

En primer lugar evaluemos la edición:

Me gusta cuando los libros están editados en formatos poco usuales, por ejemplo la forma horizontal y alargada de este. Además es genial la ilustración de portada, que es casi como un zoótropo.

Pero eso no es lo más padre del libro; creo que donde verdaderamente brilla es en la distribución de textos e imágenes denreo del mismo. Como con su libro almanaque, Último Round, Cortázar y sus editores hacen uso de una gran variedad de imágenes para acompañar sus textos.

Hasta mi gato se emocionó con la mención de Teodoro W. Adorno.

Sí, la edición en sí es bastante padre. Mi única queja es que por el tipo de encuadernación, cada vez que abres el libro sobre una superficie plana, se siente como si se fuera a deshojar.

Pero RM siempre ha tenido ediciones que llaman la atención y que vale la pena por lo menos hojear, como Almadía.

En cuanto al contenido del libro, viene y va, si soy totalmente honesto. Soy muy fan del Cortázar que juega con los cuentos, no tanto así del Cortázar que se explaya en ctítica literaria poblada de snobbismo de intelectual conocedor. No es que me moleste, necesariamente, pero más bien que sé que está un grado más allá de lo que alcanzo a apreciar como lector, y termina por perderme y frustrarme, y en todo caso en la mayoría es más falta mía que la falta del autor.

Hay, por ejemplo, una reseña con análisis completo de varios párrafos de Paradiso, del autor cubano José Lezama Lima, un libro que no he leído y que en este libro tuve que leer sin contexto alguno, intentando entender qué es lo que Cortázar quería comunicarme, y siento que he llegado a este libro poco preparado.

En cuanto a los cuentos, la gran mayoría de los (pocos) cuentos en este volumen están disponibles en la compilación de sus cuentos completos, y hay unos que son absolutamente encantadores, como por ejemplo el de la mano que vuela y visita a un autor sin nombre en su estudio.

Lo verdaderamente interesante del libro, como con Último Round son varias de las anécdotas a forma de cuentos no-ficticios que Cortázar incluye. Vuelven al libro una suerte de vínculo de complicidades entre el lector y el autor, casi como si estuviéramos sentados tomándonos un café y Cortázar nos relatara cosas. Es una sensación bastante padre, cuando las historias, como mencioné, no son inaccesibles para un lector promedio (como me considero yo, por ejemplo).

En general, un libro que creo interesante conservar y tener si se es fan de Cortázar, aunque como dije al principio, para un lector casual de Cortázar quizás no tenga mucho sentido y confunda la sinuosidad con la que el autor se mueve de un relato a otro.


UCDL#5 Será Dictionary of the Khazars, de Milorad Pavic, o Siglo de Caudillos, de Enrique Krauze, el que termine primero.

Hiromu Arakawa. “Silver Spoon Vol. 4” – Reseña

A grandes rasgos…

En este volumen se cierra el segundo arco narrativo de la serie, que como ya sabemos está dividida en temporadas. Así que acá culmina el verano.

Arakawa no decepciona: El segundo arco de Silver Spoon culmina tan fuerte como el primero, y al mismo tiempo apenas siento que empezamos a conocer a Hachiken, su hermano y sus amigos.

El arco del verano termina con toda la polémica de Pork Bowl; hay un intermedio con encuentros cercanos del tercer (?) tipo y finalmente el otoño comienza.

Algo que me gusta mucho de los personajes femeninos de Arakawa es que tienen mucha agencia, y aunque de la callada Aki no sabemos suficiente aún, en este volumen por fin empezamos a ver más de su personalidad, sus pasiones y lo que quiere. Y también vemos más misterios, con ella y con Komaba.

Hasta ahora, una excelente lectura que fluye como agua.

Los detalles

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Todavía el volumen 5 había leído a través de scanlations entre 2011 y 2012. No recuerdo muy bien, pero me parece que esta serie era bimestral (un capítulo cada dos meses, tal como lo fue Fullmetal Alchemist), y estaba disfrutando los capítulos bastante.

Pero no me acordaba de varias cosas.

Algo de lo que he hablado en reseñas anteriores de esta serie es el debate interno de Hachiken sobre comer o no carne, y una cosa que he dicho es que la ejecución de la solución me parecía algo floja. Leyendo este volumen, Arakawa se reivindica un poco, ya que una de las cosas que Hachiken dice al finalizar el arco del verano es “No es tan sencillo decir ‘ah bueno, así son las cosas, comemos carne y punto’; creo que determinar si comer carne o no va a ser un debate interno en mí durante toda mi vida” (no lo dice de esta manera, estoy parafraseando), pero me parece un buen punto intermedio al cual llegar. Sigue siendo un poquitín flojo porque (hasta donde recuerdo), esto no se vuelve a mencionar en el resto de la serie, pero creo que dejar el debate abierto con esa frase es interesante.

Entiendo el valor simbólico también de que Hachiken comprara la carne de Pork Bowl e hiciera tocino con ella. Como yo lo interpreto era un “Tengo que acostumbrarme a tomar responsabilidad por lo que crio y lo que como”. Y también se presta a tener importancia narrativa cuando reparte y vende el tocino que hace a partir de la carne.

Con eso terminado, la secuencia del area 51, dos capítulos entre el verano y el otoño, es bastante entretenida. Hasta una escena de acción hay.

Mencioné en a grandes rasgos que me gusta mucho la agencia que tienen los personajes femeninos de Arakawa, y creo que esto se ve especialmente ejemplificado en la escena en la que Hachiken demanda saber de qué hablaban Mikage y Komaba, y Mikage simplemente le dice que no se meta.

También me gusta que después de deprimirse por ello (y una plática con el directorcito), Hachiken decide sólo ayudar como pueda y no molestar. Es mejor hacer eso con los amigos: te contarán lo que te quieran contar cuando estén listos para hacerlos. Lo único que puede hacer uno es estar ahí para ellos.

Y ya se viene el festival.

Esta serie es hasta ahora muy buena, y sigue siendo súper recomendable.

Vol 4 en YenPress