¿Cómo rayos funciona una fotocopiadora?

Todo es increíble y tengo muchas preguntas

Hay una variedad de aparatos que he usado en múltiples ocasiones y que no entiendo del todo.

Una de esas cosas son las fotocopiadoras: ¿Me estás diciendo que esta caja mágica puede echarle luz a este pedazo de papel (o a las nalgas de alguna persona traviesa y con poco que hacer) e imprimir una copia? ¿Cómo es posible que la luz cree copias de cosas?

La verdad es que soy un poco obtuso cuando se trata de tecnología. No me cuesta trabajo entender que funciona, y hasta cierto punto puedo comprender el concepto básico de cómo funciona. ¿Pero tener un entendimiento exacto y poder describirle a alguien cómo es que un aparato funciona? Eso es difícil. Mis explicaciones podrían reducirse a “caja mágica. Fwush luz. Copia”.

Y siempre he tenido el deseo de entender más al respecto, aunque en repetidas ocasiones me asumo poco capaz de entender y prefiero seguir aceptando que las cosas funcionan sólo porque funcionan.

Pero no más. DEBO ENTENDER.

Además el internet hace sencillo investigar este tipo de cosas. Claro que es muy sencillo distraerse y caer en un agujero negro de Wikipedia1 y salir aprendiendo sobre estoicismo o algo por el estilo.

Intentemos comprender el mundo, y para empezar, las mágicas fotocopiadoras.

La tabla periódica y el Selenio

La tabla periódica fue y es revolucionaria.

La desarrolló orginalmente un sujeto llamado Dimitri Mendeleev en 1869, y se ha ido “completando”2 conforme se han ido descubriendo más elementos.

En la tabla periódica hay elementos metálicos y no-metálicos, y uno de esos elementos no-metálicos es el Selenio. El Selenio fue descubierto en 18173 y tiene relación con el Fósforo y el Telurio. Debido a su relación con el Telurio, que fue nombrado por la tierra, el Selenio fue nombrado así para referirse a la luna.

En 1873 un científico inglés llamado Willoughby Smith descubrió que este elemento es súper bueno para conducir electricidad tras absorber luz (ultravioleta, infrarroja, radiación gamma o luz normal).

Entonces básicamente si agarras un poquito de selenio y le echas luz, este elemento permite que la electricidad pase a través suyo sin tapujos. Le abre la puerta y de paso le barre el pasillo, para que entre y salga de manera efectiva y rápida.

Smith publicó su descubrimiento en la revista Nature, y esto abrió paso para que tecnologías como las celdas solares fueran desarrolladas. Esto fue explorado por William Grylls Adams 3 años después, creando una celda fotovoltáica4 con selenio y platino. Hubo muchas celdas fotovoltáicas después de eso, y la tecnología de las celdas solares sigue desarrollándose (y esperemos que se vuelva una fuente productora de energía más prominente, porque nuestro pobre planeta…).

Resulta entonces que la luz es electricidad y podemos apropiarnos de esta electricidad con estas celdas para utilizarla como queramos.

Pensé que íbamos a hablar de fotocopiadoras

Sí, ahí voy.

Todo el rollo del Selenio y Willoughby y las celdas fotovoltáicas nos da un poco de contexto. El concepto de la fotocopiadora utiliza un método similar a las celdas que Smith y Grylls desarrollaron, llamado fotoconductor. Un fotoconductor no emite electricidad a partir de la luz, pero captura la luz como un patrón de electricidad estática.

Osea, si iluminamos algún objeto con una lámpara muy poderosa y detrás del objeto ponemos un fotoconductor, éste capturará la luz (como carga eléctrica) y la sombra (sin carga eléctrica), efectivamente creando una copia eléctrica del objeto.5

Wat.

Esto me rompe la cabeza un poco. El mundo realmente es un sitio fascinante.

Un sujeto llamado Chester Carlson pensó en una forma de utilizar esta tecnología de la fotoconducción para hacer copias de documentos. La fotocopiadora de Carlson ponía tinta sobre el fotoconductor, que se adhería debido a la electricidad estática a las partes ensombrecidas de la copia eléctica, y al poner un pedazo de papel contra el fotoconductor se creaba una fotocopia.

Los fotoconductores se realizaban originalmente con una película muy delgada de Selenio, que conduce la electricidad producida por la luz y permite que la copia eléctrica (o fotoestática) sea creada.

Eventualmente los fotoconductores dejaron de ser hechos de Selenio y comenzaron a fabricarse con plástico, y eventualmente las fotocopiadoras se volvieron digitales, hacia 1980.

Estas fotocopiadoras digitales utilizan un sensor como el que hace que una webcam funcione: un chip sensor-de-imagen. Estos chips toman la luz que rebota de un objeto (en este caso el papel en una copiadora, aunque la luz sigue siendo provista por una lámpara dentro del aparato), y luego la imprimen de la misma manera en que una impresora de láser6 o de inyección de tinta7 lo haría, dependiendo del aparato.

Worales.

Sí, ya sé.

No voy a pretender que entiendo los procesos totalmente, y leer esta información hizo que me doliera un poco la cabeza, pero creo que definitivamente tengo un mejor entendimiento de cómo funcionaban las fotocopiadoras y cómo funcionan ahora.

Hay cierto comfort en entender, al menos un poco, el mundo que nos rodea.

Gracias por estar.


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