Milorad Pavić. “Dictionary of the Khazars”. Reseña.

UCDL #5: “Moddakasa fue enterrado en una tumba con forma de cabra.”

Dictionary of the Khazars es una novela escrita por Milorad Pavić en 1984, y publicada en su idioma original (serbio) por Prosveta. La edición en inglés, que yo leí, fue publicada en 1988 por Knopf, y su edición en español se titula Diccionario Jázaro y fue publicado por Anagrama en 1989.

Hay tres primeros detalles que es importante resaltar sobre esta novela: Es la primera novela de Pavić; está escrita a modo de diccionario o de enciclopedia y hay dos versiones diferentes del libro, una masculina y una femenina. En cuanto a mi experiencia personal de la novela, es la segunda que leo de Pavić, la primera fue Pieza Única.

Ahora, me gustaría prefaciar esta reseña con la declaración de que Pavić es uno de esos autores que quiero disfrutar a toda costa. Poder decir “Sí, leí una novela del señor Milorad y la disfruté de cabo a rabo y la entendí por completo” es una de mis fantasías más anheladas. Me haría sentir mucho más inteligente de lo que en realidad soy. La verdad es que admiro profundamente los libros de Pavić porque son una genialidad conceptual, pero para mí tienen una complejidad confusa que me pierde en numerosas ocasiones con todos los significados y sugerencias que no alcanzo a entrever, y en ocasiones son tan enredadas las tramas y los sucesos que pierdo el camino de la trama principal, si es que la hay.

Leer a Pavić es una empresa a través de la cual intento sentirme culto e inteligente, pero al final del proceso termino sintiéndome más confundido y tonto que al principio. Con eso en mente, intentaré reseñar esta novela lo mejor que pueda, pero basta decir que no me parece haber entendido adecuadamente la enorme cantidad de temáticas que permean el libro.

Me enteré de la existencia de Pavić por primera vez alrededor de 2014 o 2015. Tuve una larga (3 años) relación a distancia con una chica serbia, y uno de los intercambios culturales que más aprecio que hayamos tenido es que me haya presentado a Pavić y a otros escritores serbios. Una de las características que más me llama la atención de la literatura serbia es lo similar que es en algunos aspectos a la literatura latinoamericana. Los párrafos se llenan de un flujo de pensamiento que no tiene vergüenza de dejarse ir, y sus tramas están permeadas de un tipo eslavo de realismo mágico que es intrigante y fenomenal. Basta leer libros como Atlas descrito por el cielo, de Goran Petrović, o La boca llena de tierra de Branimir Šćepanović para percatarse de que, como en los libros de Cortázar, Borges o García Márquez, existe un delgado telón de surrealismo presente en todo momento a lo largo del texto.

La literatura serbia, he notado también (y la bosnia y croata, si libros como April Fool’s Day de Josip Novaković nos dicen algo), se rige por un pesado bagaje religioso, político y lingüístico, que se acentúa debido a la forzada interacción de las ideologías Cristiana Musulmana y Judía y de las diversas culturas conformadas por los países que fueron Yugoslavia durante la mayor parte del siglo pasado. De estos textos se desprende una cierta melancolía que puede venir quizá de haber perdido parte de su identidad o de sentirse incompletos; también se desprende un orgullo absoluto por una identidad lingüística (principalmente) con la cual no quieren (ni pueden) partir. No pretendo entender los significados de esta melancolía ni de este orgullo, por supuesto, ni creo poder hacerlo nunca: creo que es una constante que está implícita en las personas que nacen en los países ex-Yugoslavos, y que un extranjero como yo es incapaz de entender a fondo.

Pero tener esto en mente ayuda un poco a contextualizar libros como Diccionario Jázaro, una novela cuya premisa parte de la lucha y la división entre tres ideologías religiosas: La Cristiana, la Musulmana y la Judía, que están riñendo entre ellas para interpretar un sueño del Rey Jázaro de forma adecuada y de esta manera conseguir que la tribu Jázara se convierta a su respectiva religión. Como en otros libros eslavos que he leído, la temática religiosa y lingüística forma una parte fundamental de la novela.

Diccionario Jázaro está escrita a modo de diccionario o de enciclopedia. Por lo tanto la historia que cuenta no está dispuesta en un formato temporal tradicional. Es decir, no es una historia que empiece por el principio y termine por el final, sino que todos los sucesos y personajes principales están descritos a forma de entradas en un diccionario. Y no sólo es un diccionario: Hay tres diccionarios, cada uno abogando por un resultado diferente a la polémica Jázara. Estos tres diccionarios, por supuesto, son el Cristiano, el Musulmán y el Judío. Cada uno argumenta que fue su religión la adoptada por el rey Jázaro tras haber resuelto la polémica de su sueño, y cada uno tiene algunas entradas en común y una gran variedad de entradas diferentes.

Las entradas en cada diccionario hablan de personajes en los siglos 8avo y 9no, y de personajes más contemporáneos, tocando no solo a los que estuvieron envueltos en la polémica Jázara, sino también a aquellos que la describieron más adelante, a personajes aledaños, a personajes que la estudiaron en el siglo 20, a conceptos y objetos que rodearon la polémica. Lo interesante es que de cada entrada se desprende un aire de cuento de hadas. Cada entrada comienza con una relación objetiva de la misma, pero rápidamente se convierte en un cuento. De esta manera, este libro es una colección de cuentos interconectados que intentan relatar de manera general una trama específica, pero sin dar al lector demasiadas indicaciones de cómo dilucidar la misma. Es un repositorio de mitos y fábulas basadas en varias culturas pero sin pertenecer de lleno a ninguna.

Yo leí el libro de tapa a tapa; es decir, no intenté una lectura más creativa del volúmen. De esta manera fue más complicado entender la historia. Sin embargo, el formato de diccionario hizo interesante y divertido volver a leer sobre personajes que eran mencionados más adelante. Este formato le da un aspecto de descubrimiento a la historia que es casi adictivo: es como ir conectando los puntos en un caso policial, o en una película de thriller. Pero para que este aspecto de entretenimiento tenga efecto, hay que tener (creo yo) la mente abierta y no desesperarse por no entender el punto del libro.

Porque puede que no tenga uno.

Al final de los tres diccionarios hay una serie de apéndices que ahondan más en detalles específicos de los sucesos más contemporáneos que abordan los diccionarios.

Como mencioné al principio de este artículo, el libro cuenta con dos versiones (predatando a Pokémon por una década o algo así), una femenina y una masculina, las cuales se diferencían por un único párrafo localizado casi al final del diccionario Judío. Esto no es necesariamente un spoiler, y en internet es fácil encontrar cuál es el párrafo en cuestión. La pregunta que acecha a todo el que lee este libro es ¿Era necesario tener dos ediciones de Diccionario Jázaro? Quizá. La diferencia de párrafos trata con la forma en que un personaje específico lidia con una temática de venganza, pero no me siento lo suficientemente preparado para determinar si esto cambia de forma absoluta el libro o no. Puede que esta diferencia de párrafos quiera encontrar un punto medio entre las discusiones teológicas de tres ideologías religiosas, o puede que sea sólo un instrumento de mercadotecnia. Si ya lo leyeron, ¿Qué piensan ustedes?

Me voy a quedar con este libro. Como con Rayuela, creo que es necesario leerlo una segunda vez en un orden diferente para intentar re-contextualizar o entender mejor la trama. Así que intentaré leerlo de nuevo en el futuro (cuando no tenga tantos libros en mi lista), y quizás haga un ensayo al respecto.

UCDL#6 será Siglo de Caudillos, de Enrique Krauze. Gracias por estar.

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