Roald Dahl. “James and the Giant Peach”. Reseña.

UCDL #3: “¡Soy el único parásito en esta habitación!”

James and the Giant Peach es un libro para niños escrito en 1961 por Roald Dahl, y la edición que leí es de 1996 publicada por Penguin Random House, ilustrado por Lane Smith.

A estas alturas los trabajos de Roald Dahl han trascendido al autor mismo, ya que nos dejó con historias tan famosas como Charlie y la Fábrica de Chocolates o Las Brujas, y, sí, Jim y el Durazno Gigante, como lo conocí yo en español. Dahl nació en Wales en 1916, fue novelista, escritor, poeta y piloto durante la guerra.

James and the Giant Peach es un libro de aventuras. Mi primer recuerdo al respecto de esta historia es ver la película dirigida por Henry Selick en 1996 en repetidas ocasiones, cada vez que la pasaban por Disney Channel. Me encantaba esa película, tenía elementos mágicos y emocionantes, y la animación en stop-motion era hipnotizante.

Creo que al leer el libro a partir del cuál esa película fue realizada esperaba encontrarme con los mismos eventos de la misma: el tiburón mecánico, los fantasmas en la antártida, el rinoceronte, etcétera. Pero me topé con que el libro y la película sólo son similares en la premisa, el principio y el final. El resto de la historia es muy diferente entre una y otra. Sin chistar, y quizás esto es la nostalgia hablando, puedo afirmar que me gusta mucho más la película.

Para empezar el libro tiene algunos clichés situacionales muy comunes en los libros para niños del siglo pasado: varios personajes irrumpen en canción para hablar de sí mismos o describir su carácter o el de otras personas, por ejemplo. Mientras que una o dos canciones me parecen adecuadas, este libro en particular está repleta de ellas y lo encontré bastante cansado.

Otro cliché del que estoy cansado es aquél que equipara la apariencia física de una persona con su disposición, por ejemplo, “toda la gente fea es mala”, como las tías de James, que si bien eran personas horribles, tanto el narrador como los demás personajes hacen hincaoué en lo feas que eran físicamente.

Un aspecto que me agradó mucho fue la sensación de aventura del libro. James y sus compañeros salen en un viaje sin rumbo y se enfrentan a las situaciones que se cruzan en su camino con bravura y curiosidad. Eso sí, detesté al cienpiés, un personaje que me caía bastante bien en la película (vale la pena mencionar que no la he visto en 15 años) y que en el libro es un sujeto delesnable. Pero esa sensación de no saber qué depara el camino es muy padre y está muy bien ejemplificada en el cuento.

Un asunto que me parecó interesante fue la marcada idealización que tanta gente tenía de los EEUU (y uno podría decir que aún existe esa idealización hoy en día) a mediados del siglo pasado. Una tierra “de oportunidad en la que todos los sueños pueden volverse realidad”. Creo que es palpable que el dichoso sueño americano es una sombra de lo que era, turbado como está por el racismo, la desigualdad y el abuso que permean las políticas internas y externas de un país que pretende mantener control de todo lo que pueda a nivel global. Sobre todo en la posguerra, entiendo la razón por la cual Dahl escribió tan admiradamente de los EEUU en libros como este, tratándola como la tierra prometida, que es un mensaje que ese mismo país pretende promover.

Sé que este es un libro para niños, pero es importante tener en cuenta cosas como esta idealización a la antigua de un país que no es perfecto (y ninguno lo es), o como la equiparación de la apariencia física de alguien con su disposición moral, ya que cimentan ciertas percepciones y expectativas tanto en niños como en adultos.

Vale la pena mencionar también que en cuanto al trabajo de Roald Dahl, un autor nacido hace más de 100 años, vale la pena tener en cuenta ciertos aspectos de sus ideas y su personalidad que lo más probable es que hayan influenciado los temas de sus cuentos. Por ejemplo, Dahl era antisemita, diciendo incluso en una ocasión “Hay una cualidad en el carácter judío que provoca antipatía, quizás su falta de generosidad hacia los no-judíos. […] hay una razón por la cuál movimientos anti-cualquier-cosa brotan por ahí. Incluso un malvado como Hitler no iría tras ellos sin una razón1. Esta es una declaración problemática ya que no solo evidencía su antisemitismo, sino que de cierto modo justifica barbaridades como el Holocausto, y eso es una mentalidad peligrosa.

No es su única perspectiva problemática, desde luego. La existencia de los Oompa-Loompas es inherentemente racista, por ejemplo, glorificando la esclavitud; y varios de sus textos tienen cualidades invariablemente sexistas.

No creo que se trate de dejar de leer a Dahl, pero tener en cuenta los contextos de los autores ayuda a leer de manera más objetiva. Siempre es más fácil no enterarse de nada, “no conocer a tus héroes”, dijeran, pero ignorar tiene repercusiones peligrosas, como glorificar a individuos que a pesar de sus contribuciones positivas han tenido también contribuciones negativas. No existe una persona 100% “buena” o “mala”. Hay gente mala que hace cosas buenas y gente buena que hace cosas malas, y creo que reconciliar los buenos y malos aspectos de autores de nuestra niñez, por ejemplo, es un paso de crecimiento. Al menos con respecto a autores que ya no están vivos. Los autores de nuestra niñez que aún viven y dicen barbaridades que afectan a minorías fuertemente son un asunto un poco más complicado y que amerita una discusión más enfocada. Te estoy viendo a ti, Joanne.

En fin.

James and the Giant Peach es un libro entretenido. En esencia, me parece un fantástico cuento para niños, aunque hay un par de aspectos dentro de la historia que me incomodan, y muchos aspectos del autor que me incomodan también.

Roald Dahl en la webRoald Dahl en Penguin

No sé si conserve este libro. Mi novia aún debe leerlo, aunque lo más probable es que lo donemos.

UCDL#4 será La vuelta al día en ochenta mundos, de Julio Cortázar. O quizás The Dictionary of the Khazars, de Milorad Pavic. O tal vez Siglo de Caudillos, de Enrique Krauze. Depende de cuál termine primero.

Hiromu Arakawa. “Silver Spoon Vol. 3” – Reseña.

A grandes rasgos…

Siguiendo la historia del verano en la preparatoria agricultural Ooezo, el volumen 3 de Silver Spoon está lleno de momentos memorables en la serie.

Creo que sobre todo tenemos un poco más sobre el dilema de Hachiken sobre comer carne, pero hablaré de eso en los detalles.

En general el volumen trata sobre un par de temáticas: el primer trabajo de Hachiken, su relación con Aki Mikage y el asunto de consumir animales. Hay también un breve episodio sobre rumores que es divertido y frustrante, y como muchos otros mangas sobre la vida misma hay varios detalles sobre cultura japonesa (tanto escolar como no escolar) que son interesantes.

Al igual que el volumen 1 y 2, el volumen 3 no pierde vuelo y la historia avanza a un ritmo muy ameno. La división de los capítulos en temporadas del año me parece excelente para cuantificar la vida de Hachiken en la preparatoria, y durante la mayor parte de este libro estamos en el verano.

Algo que no he mencionado sobre las ediciones de Yen Press que me encanta es que al final del libro hay un glosario de conceptos y palabras que es muy útil, ya que la traductora (Amanda Haley) respeta mucho la forma en que Arakawa escribió la historia.

Si les ha gustado la historia hasta ahora, les gustará mucho este volumen.

Los detalles.

Mostrar spoilers

Este volumen profundiza con respecto a lo que comentaba en mi reseña anterior: El debate interno de Hachiken sobre consumir o no la carne de animales con los que tiene una interacción frecuente; su reciente cercanía con las actividades y los animales de la granja le ha hecho cuestionar muchas cosas, y por ende sus compañeros han empezado a participar en conversaciones sobre cosas que no habían considerado.

Esto es traído a la luz[efn_note]Esto es algo que Arakawa hace frecuentemente: tener a un personaje decir explícitamente la dirección de una temática en el manga para orientar al lector. En general no soy fan de esta práctica porque le quita algo de agencia al lector y demuestra un poco de inseguridad en la forma en que un autor plasma sus ideas (“¿entenderán lo que quiero decir?”), y Arakawa lo usa tanto en Silver Spoon como en Fullmetal Alchemist en repetidas ocasiones. Por suerte es muy sutil en ambos trabajos y puede pasar desapercibido, pero sigue sin ser algo que me agrade.[/efn_note] por un personaje que menciona que al ser un extranjero que entra por primera vez en el mundo de la agricultura, las perspectivas de Hachiken sacuden y fomentan el diálogo de las personas que han vivido toda su vida expuestos a situaciones como, por ejemplo, comer carne. Otro personaje señala (con razón) que dejar de comer carne no resolvería el problema de Hachiken, ya que seguiría estando en una escuela agricultural donde destasar animales es práctica frecuente y parte del currículo de enseñanza.

Y tenemos una escena en la que pasa exactamente lo que dije en la reseña anterior: “Ah, podría volverme vegetariano, pero la carne sabe tan bien que no puedo. No duraría”. Me molestaría más esto si eso fuera lo único que se habla, porque como he dicho me parece una excusa superficial que no analiza el problema, pero Hachiken y sus compañeros tienen varias discusiones sobre comer o no comer carne, sobre matar ciertos animales para comer y otros no. Incluso un personaje dice que “criar vacas para comérselas no significa que no les des amor”. Son conceptos interesantes que no comprendo del todo, en gran parte porque no me crié en una granja.

Hay incluso varias páginas con conversaciones interesantes sobre cómo funciona la química que hace que la carne tenga buen sabor, y creo que a estas alturas esa es una de las fortalezas de Silver Spoon: dar información bien investigada en un formato digerible que no interfiere con la historia. Funciona en su contexto porque, después de todo, están en una escuela, y estas conversaciones son importantes.

En pocas palabras creo que el debate interno de Hachiken está bien elaborado, y me parece interesante la decisión que toma al final. [efn_note]“¡Te sorprenderá!”[/efn_note]

Otro detalle que me llamó la atención es la ilustración de lo estrictos que pueden ser en la escuela con respecto a teñirse el pelo, usar aretes (en caso de hombres) u otras prácticas que “no son bien vistas”, obligando a un estudiante a raparse y a hacer trabajo manual al romper estas reglas.

También tenemos un breve episodio de rumores que da un asomo de los sentimientos de uno de nuestros personajes principales.

El humor de Arakawa me sigue pareciendo excelente. Tiene un muy buen timing para las bromas, y sus personajes pueden reaccionar tan exageradamente que es fácil olvidar lo serios que pueden ser también.

Una de las citas que más me gustaron fue cuando la abuela de Mikage dice algo así como “Una persona tonta se gasta su dinero en frivolidades, mientras que una persona sabia invierte en sí mismo. Puedes saber del valor de una persona por cómo gasta su dinero“. Resonó mucho conmigo, ya que tengo varios meses pensando en dinero y en cómo ahorrar, en qué invertir, etcétera, etcétera. Pero a veces las frivolidades son divertidas, creo yo.

¡Ah! También conocemos al hermano de Hachiken. Nos dan un poco más de contexto del por qué Hachiken es tan poco… amable, o más bien, tiene tan mala relación con sus padres. Me incomodaba ver que Hachiken no mantenía al tanto a sus padres de lo que hacía, o no les contestaba mensajes. Me hacía ponerme en los zapatos de su mamá, que lo mensajea y no obtiene respuesta[enf_note]Volumen 2[/enf_note], y me entró ansiedad. Pero por la breve conversación de Shingo con sus padres, vemos que hay una razón para todo esto. Me hace pensar en la discusión entre Hachiken y Komaba en el… ¿volumen 1? ¿2? En que los dos asumen cosas del otro sin saber mucho uno del otro. Ya aprenderemos más, supongo.

El volumen cierra con un capítulo bastante pesado en que le muestran a los alumnos un video de un matadero. Son varias páginas densas en las que personajes como Hachiken y Aikawa tienen que lidiar con sus batallas personales con respecto a comer/matar animales.

En general, un gran volumen. Me hizo pensar en varias cosas y disfruto mucho del humor y los dibujos de Arakawa.

Volumen 3 de Silver Spoon en Yen Press

Roberto Ampuero. “El último tango de Salvador Allende”. Reseña.

UCDL #2: “Servir de puente para que los ricos crucen el río de sus ambiciones es el destino de muchos pobres.”

El último tango de Salvador Allende es una novela (¿histórica?) escrita por Roberto Ampuero en 2011 y publicada por Plaza y Janés en 2012. Tiene como temática central el golpe de estado que tumbó al presidente chileno, Salvador Allende, del poder en septiembre de 1973.

Roberto Ampuero es un autor Chileno, nacido en Valparaíso, y durante su juventud estuvo convencido (en sus propias palabras1), de que el sistema político socialista era el futuro. Se exilió de Chile tras el golpe de estado de 1973 y fue a vivir a Alemania y a Cuba, y en este último país fue que su perspectiva política comenzó a cambiar, al ver el estado económico Cubano y pensando que no quería que Chile terminara así. Ampuero volvió a Chile en los 90’s y después vivió en EEUU como profesor unos años. Más adelante fue embajador de Chile en México. Todo esto es especialmente interesante teniendo en cuenta la temática de esta novela.

La novela tiene dos protagonistas: David Kurtz, un ex-agente de la CIA que ayudó a desestabilizar el gobierno de Allende en los 70’s, y un panadero chileno (cuyo nombre no diré porque son spoilers) que vivió durante el golpe de estado. De esta forma, la novela es contada desde dos perspectivas regionales y temporales, ya que Kurtz se encuentra en el presente, asumo algún punto de los 2000es, y el panadero vive en los 70’s.

En general me parece que la premisa del libro es interesante: Un ex-agente de la CIA que intervino en el gobierno chileno en los 70’s se ve obligado a regresar a ese país debido al último deseo de su hija moribunda, y en el camino va leyendo y traduciendo una libreta escrita por un panadero que vivió en a través de esos tiempos turbulentos en chile. Es además interesante la intención que entiendo que tiene Ampuero: de cierta forma dar otra perspectia del presidente y mártir chileno, Allende, y reconciliar de una forma u otra al protagonista extranjero con el hecho de que tanto las acciones de su gobierno como las del gobierno chileno derrocado y el que lo reemplazó fueron poco beneficiosas para el pueblo chileno.

Sin embargo, aunque no puedo decir que la novela me haya disgustado, tampoco puedo decir que me haya gustado.

Hubo varias partes que me parecieron muy interesantes, y un par de citas (como la que usé de encabezado de esta reseña) me parecieron grandiosas. Pero hubo varios aspectos que no me atraparon y que incluso afectaron mi disfrute de la novela.

Primero está el hecho de que cada vez que la perspectiva de un capítulo cambia, hay una cita de una canción. Un tango si es un capítulo desde la perspectiva del panadero, y una canción en inglés si es desde la perspectiva de Kurtz. Esto se volvió molesto muy pronto, y puede que sea un asunto de opinión personal más que otra cosa, pero me pareció innecesario. Creo que Ampuero podría haber encontrado otra manera de hacer notar en la perspectiva de quién iba a estar el capítulo.

Luego está el hecho de que la novela en general me pareció muy telenovelesca. La relación del protagonista, por ejemplo, con una mujer que lee el tarot, se me hizo algo forzada, poco natural y la aproximación tomada para consumarla me pareció algo sexista. Las conversaciones que Allende sostiene en el pasado también me parecieron muy telenovelescas. El enfoque y la relación que el autor hace de los sucesos que van ocurriendo en el pasado con los tangos tenía un potencial interesante, pero no puedo evitar sentir que fue un concepto en cierto modo desperdiciado. Y esto tal vez tiene que ver con que no soy chileno y que no tengo un amor particular por los tangos (aunque los disfruto mucho), pero no me provocó nada el enfoque tanguero. Incluso me pareció que había conversaciones que no tenían razón alguna para terminar en el tango, aunque entiendo el por qué desde la perspectiva del panadero, que ama los tangos. Esperaba que con un título como El último tango de Salvador Allende el tango fuera un poco más metafórico o mejor utilizado como alegoría, quizás.

Y es que en general creo que Ampuero estaba intentando hablar y dar muchos mensajes al lector. El mensaje con el que me quedo es uno que ya traía yo intrínseco: ningún sistema de gobierno es perfecto, y el legado de muchos gobiernos capitalistas, comunistas y socialistas es el sufrimiento de la población, así como barbaridades contra los derechos humanos. La dictadura que tomó a Chile tras el derrocamiento de Allende fue brutal y horrenda, y el papel que jugaron los EEUU en colocar a Pinochet en el poder habla pestes de la forma en que el capitalismo busca “proteger sus intereses”. Pero también la falta de atención que Allende tenía (de acuerdo con la novela) para sus conciudadanos y esa fijación con un ideal socialista a la Cuba o a la Rusia, estaba llevando a Chile a ser un desastre económico y político también.

En general creo que los puntos a favor de la novela están en su contenido histórico y en la investigación que Ampuero realizó, así como su experiencia habiendo formado parte de movimientos socialistas y haber cambiado su opinión; pero no me pareció que fuera narrativamente trascendental o particularmente fascinante.

De mis UCDL, no conservaré esta novela.

Blog de Roberto AmpueroAmpuero en Plaza y Janés
Ampuero en Escritores.clAmpuero en Wikimedia Commons

UCDL#3 será James and the Giant Peach, de Roald Dahl.

Kurt Vonnegut. “Slaughterhouse-Five”. – Reseña.

UCDL #1 “Todo era hermoso y nada dolía”.

Slaughterhouse-Five” es una novela escrita por Kurt Vonnegut en 1969 y la edición que leí es de Dial Press, 2009.

Este es el primero de los muchísimos libros que tengo en mi departamento y que estoy intentando terminar. Esta serie de reseñas se llamará “UCDL“, o “Un Chingo de libros“. Por ahora va a estar intercalada con mis reseñas del manga sobre la vida misma de Hiromu Arakawa, “Silver Spoon“, pero una vez que termine esa serie podré publicar reseñas (espero) todas las semanas de lo que pienso de todos los libros que tenemos arrumbados.

Pero enfoquémonos en la novela.

Slaughterhouse-Five o “Matadero 5”1 tiene como protagonista a Billy Pilgrim, un joven soldado estadounidense enviado a combatir durante la Segunda Guerra Mundial y que se ha desprendido del tiempo. También ha sido raptado por alienígenas. Y es de los únicos sobrevivientes del bombardeo en Dresden.

La novela es poco convencional desde el principio, con el autor narrando cómo decidió escribirla basada en sus propias experiencias en la guerra, y entablando efectivamente un diálogo con el lector. Ojo, este diálogo no empieza en un prólogo: es el primer capítulo.

A lo largo de la novela, tendremos comentarios del autor mismo, que interrumpen pero no de manera disruptiva la narración de la historia, que en gran parte está basada en los sentimientos y experiencias de Vonnegut en la guerra. Claramente dice que todas las escenas sobre la guerra sí sucedieron, a pesar de que la novela en sí es un trabajo de ficción.

Es difícil ponerle una categoría específica a este libro. ¿Ciencia ficción? ¿Fantasía? En definitiva es una sátira, con Pilgrim siendo un protagonista poco asertivo y que siempre se ha dejado llevar, a quien las cosas le pasan pero no hace que cosas pasen. No sé si me explico.

Esta caracterísitica del protagonista sería frustrante y aburrida en cualquier otro libro (de lo que he leído, sólo Terry Pratchett la ha hecho funcionar en un par de ocasiones), pero en este libro funciona por la naturaleza del estado temporal de Billy Pilgrim: Un viajero en el tiempo. No quiero entrar en muchos detalles para no arruinar la trama, pero Pilgrim tiene buenas razones para no ser un agente activo en su propia vida. Pero en cierto modo sí termina siendo un agente activo: como uno de los títulos alternativos del libro, “A Duty-Dance with Death” (un baile obligatorio con la muerte), sugiere, uno hace lo que debe hacer.

Honestamente creo que este libro es principalmente terapéutico para el autor. Vonnegut ya escribía sátira, pero dudo que tuviera otra forma de lidiar con la experiencia de sobrevivir a la guerra y a Dresden.

Celebrado como un libro anti-guerra, retrata crudamente todas las escenas bélicas y pinta con exageración (que no se siente tan exagerada) a cualquier personaje que esté de acuerdo o a favor de la destrucción causada por estsos conflictos. Es un libro triste. Es un libro crudo. Y sí, es gracioso en ocasiones, pero en este caso la sátira de Vonnegut sirve para traer al frente un mensaje claro: la guerra es una mierda. Es una mierda para quien la lucha, es una mierda para quien espera, para quien la sobrevive y para los que heredan el conflicto.

Y la pieza central de la novela es el bombardeo de Dresden, donde Vonnegut mismo fue un prisionero de guerra y donde más de 25,000 personas, en su mayoría civiles, murieron. Lo más curioso del bombardeo de Dresden fue lo poco que se habló de él, y en la opinión de Vonnegut (y la propia) fue un ataque innecesario.

Nunca había leído nada de Vonnegut, pero me entró curiosidad después de leer la novela “The Universe Vs. Alex Woods“, de Gavin Extence2, cuyo personaje principal se enamora de los trabajos de Vonnegut y hasta hace un club de lectura exclusivamente dedicado al autor.

Algunas facetas del libro no han envejecido del todo bien, pero creo que es un libro importante, y sobre todo creo que es un buen libro. Entiendo ahora por qué Vonnegut es tan celebrado. La novela es profunda y con muchísimas ramas saliendo de un tronco común, y al mismo tiempo está escrita de una manera que la hace fácil de leer.

El libro en Indigo

Para el final de esta reseña, y de todos los UCDL, voy a añadir una nota que diga si me voy a quedar el libro o no (Creo que llamaré esto “¿Pa’l librero?”). En este caso, la respuesta es . Me gustaría revisitarlo después.

UCDL #2 será “El Último Tango de Salvador Allende“, de Roberto Ampuero.

Hiromu Arakawa. “Silver Spoon Vol.1” – Reseña.

Silver Spoon” es un manga escrito e ilustrado por la mangaka Hiromu Arakawa, y publicado en japonés en 2011. Su edición en inglés corre a cargo de YenPress, y fue publicado en este idioma por primera vez en 2018. La traducción es de Amanda Haley.

La primera vez que leí Silver Spoon fue en 2010 o 2009. Acababa de terminar la otra obra prominente de Arakawa, “Fullmetal Alchemist“, un manga de acción y aventura con un sistema mágico increíblemente bien desarrollado, buenísimos twists y harto peso emocional.

En ese entonces era un pequeñín y no podía comprar mis propios libros porque no tenía solvencia económica, así que leía manga a través de sitios como mangafox en los que fans escaneaban cada capítulo y lo traducían, las famosas scanlations.

Me enteré que Arakawa iba a comenzar un nuevo manga y salté a leerlo, esperando otra épica historia de aventuras y acción como FMA, y me topé con este manga que trata sobre un muchacho que va a una escuela agricultural en Japón.

Muchos otros fans estaban confundidos, pero la temática tenía sentido, teniendo en cuenta que la familia de Arakawa tenía una granja cuando era chica. Pero algunas personas estaban algo preocupadas. Arakawa era mejor conocida por su trabajo con manga de acción; ¿Cómo sería su trabajo en un género diametralmente opuesto como lo es slice of life (¿cuál sería una buena traducción? ¿”La vida misma”?)”.

La respuesta es evidente después de un par de capítulos: Silver Spoon está excelentemente escrito y mantiene mucho del humor por el que Arakawa es famosa, además de que la historia se mueve bastante fluida (al menos durante el primer volumen.

Esta es la primera vez (en este blog) en que reseño una serie de libros/cómics, y voy a experimentar con el formato que le voy a dar empezando con esta reseña.

En general he intentado no hablar demasiado sobre la trama de los libros que reseño para no arruinar (o spoilear) a lectores potenciales, pero al reseñar una serie esto se vuelve un poco complicado ya que hay que hablar de los desarrollos de trama y personajes de un libro a otro. Así que haré lo siquiente:

  • Una sección en la que daré pensamientos a grandes rasgos
  • Una sección en la que hablaré más a detalle de cada libro.

La primera sección se volverá más ambigua a lo largo de la serie, pero así son las cosas.

A grandes rasgos.

Silver Spoon, como mencioné al principio, es totalmente opuesto al trabajo de Arakawa en Fullmetal Alchemist, pero no por ello es de menor calidad.

Mientras que este manga no tiene como propósito salvar al mundo, los problemas y situaciones en que el protagonista Yuugo Hachiken se ve envuelto están bien redactadas y representadas, y una vez más podemos ver lo brillante que Arakawa es como autora. Es más: creo que su habilidad reluce al doble con este manga ya que demuestra su capacidad de moverse cómodamente entre géneros, y aún así entregar historias de calidad.

En cuanto a arte, mi único señalamiento es que hay varios personajes que parecen haber atravesado portales interdimensionales desde el universo de FMA hasta acá. Por suerte no es como la mala costumbre de Rumiko Takahashi, quien literalmente recicla a sus personajes (personalidad y todo) de una serie a otra (Inuyasha empezó diferente, pero hacia la mitad era demasiado similar a Ranma 1/2, y qué decir de Rinne).

Por otro lado, hay temáticas con las que no estoy de acuerdo pero que no arruinan de ninguna manera mi disfrute del manga, como por ejemplo la idea de que las granjas deben ser sólo eficientes sin tener en cuenta el bienestar del animal.

El volumen 1 de Silver Spoon es muy recomendable, sobre todo si son fans del trabajo previo de Arakawa.

Los detalles. (Algunos Spoilers)

Mostrar spoilers

El volumen 1 de Silver Spoon nos cuenta de los primeros meses del protagonista Yuugo Hachiken en la preparatoria agricultural Oezo.

Hachiken ha decidido abandonar la ciudad y enrolarse en una escuela agricultural con dormitorios por razones aún desconocidas, pero todo parece indicar que estaba exhausto y estresado de tener que ser el mejor académicamente.

Esto lo ha colocado en un ambiente totalmente desconocido: una escuela en la que todo el mundo viene de familias granjeras, excepto él.

Una temática importante en este primer volumen es el propósito o los sueños. Hachiken piensa que su desempeño como estudiante y como persona no tiene valor ya que no tiene una meta por alcanzar, y esto afecta cómo interpreta sus interacciones con otros estudiantes y con las materias que cursa. Invariablemetne lidia con un sentimiento de no-pertenencia.

Al mismo tiempo parece ser incapaz de negarse a ayudar o a hacer favores a otros estudiantes o maestros, incluso cuando no quiere hacerlo. Hachiken es el tipo de persona que va con la corriente, le haga bien o mal.

En Oezo conoce a un amplio elenco de personajes, todos provenientes de familias con granjas o relacionadas de una u otra manera con procesos agriculturales, y a pesar de tener varios complejos personales forma buenas migas con varios de ellos desde el principio.

Me agradó ver cómo crece su relación con personajes como Komaba y Mikage, así como con Aikawa, Tokiwa y Nishikawa.

Los diseños y personalidades de los profesores son excelentes también. El maestro de equitación parece Budda, y hay otro que se encarga de los pollos que parece que tiene pico. El elenco completo realmente tiene personalidades y características bastante bien definidas y que, mientras que podrían considerarse cliché hasta cierto sentido, están bastante bien ejecutadas.

El sentido del humor de Arakawa, con cambios de estilo brusco y metáforas gráficas, se mantiene intacto desde FMA y funciona maravillosamente en una historia con tan pocas cosas en juego (a nivel épico, pues) como lo es Silver Spoon.

Es un manga muy recomendable y que creo que es posible disfrutar mucho, sean o no fanáticos del trabajo anterior de Arakawa.

Mi reseña del volumen 2 en dos semanas.

Gracias por estar.

Silver Spoon Vol 1 en Yen Press