Hiromu Arakawa. “Silver Spoon Vol. 13”. Reseña.

A grandes rasgos.

Este volumen empieza con la competencia para que Ooezo pueda ir a los nacionales de equitación, y con un personaje muy delesnable llamado Sarukawa que tiene su castigo casi de manera inmediata, por suerte.

Se siente como uno de esos volumenes lleno de capítulos de transición; no tengo muy claro cuanto tiempo pasa, pero creo que alrededor de año y cachito, ya que en algún momento están hablando del próximo festival. Al mismo tiempo pasan muchas cosas en las que no ahondaré en esta sección, pero puedo decir que me agrada que el posible negocio de Yuugo y Ookawa vaya cimentándose, y que Yuugo tenga más claro qué es lo que quiere hacer con su vida.

También hacia el final tenemos noticias de un personaje que ha estado medio ausente pero súper ocupado por su cuenta.

Los detalles

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Creo que es común en varios mangas sobre vida escolar que el gran enfoque esté en el primer año de la preparatoria o la secundaria y los demás años sean tratados a grandes rasgos con breves enfoques en momentos particulares. Veo esta tendencia principalmente en manga de deportes.

Por esta razón es un poco difícil entender del todo (al menos para mí, en una primera lectura) en qué punto del año estamos.

Qué decepción que Yuugo se distrayera de esa manera tan cabrona durante los nacionales. Muy Yuugo, pero igual decepcionante. Y eso que ha mejorado muchísimo en cómo monta a caballo.

Como mencioné en la reseña anterior, me agrada que la fiesta de pizza se haya convertido en una manera de impulsar y alimentar su negocio, y que estén todos tan dedicados a aprender más sobre comida, producción y sabores, así como de saber qué es lo que quiere comer la gente. No voy a negar que este manga me da hambre cada vez que lo leo.

La relación Yuugo-Aki sigue creciendo a pasos agigantados, aunque a estas alturas sólo falta que la formalicen. Me imagino que están empezando su tercer año de preparatoria para el final de este libro, ya que los exámenes de Aki se aproximan a gran velocidad.

Me gusta que a lo largo de los últimos 4 volúmenes más o menos Arakawa ha ido humanizando al papá de Yuugo. Sigue siendo demasiado estricto, pero parece haber un método detrás de su forma de ser. Incluso lo hemos visto sonriendo ya.

Vol. 13 en YenPress