Hiromu Arakawa. “Silver Spoon Vol. 8”. Reseña.

A grandes rasgos

Ah, creo que este ha sido uno de mis volúmenes favoritos.

Desde el maestro Nakajima haciendo queso de manera intensa, hasta la tristeza rodeando la situación de Komaba, pasando por el desarrollo de la relación Yuugo-Aki… todo ha sido manejado muy bien.

Me da constantemente la sensación de que la autora tenía muy bien pensada la dirección de la historia, y es consistentemente buena1. El humor no ha dejado de ser bueno, tampoco, a pesar de que hay un par de bromas que son, meh, en el sentido de temática, pero podría hablar de ello más tarde.

Supongo que finalmente gran parte de los personajes son muchachos adolescentes.

Pero en este volumen empieza el invierno, y qué manera de cerrar el arco del otoño. Sobre todo porque a estas alturas estamos ya a la mitad, más o menos, de la historia completa (son 15 volúmenes).

Los detalles.

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El volumen empieza ya con la incógnita sobre si Komaba volverá o no a la escuela, y aunque volvemos a ver a Ayame, sólo es para que nos de las mlas noticias de que Komaba se ha dado de baja.

Su situación es entendible: Su padre falleció, su granja tiene deudas y si no tiene la oportunidad de ganar dinero como beisbolista profesional, ha decidido dedicarse a trabajar para apoyar a su madre y a sus hermanitas.

Yuugo se siente completamente desconsolado. Tiene la necesidad de saber que puede controlar ciertas cosas ayudando (un tipo de ansiedad, en definitiva), y al no poder ayudar a su amigo debe confrontarse con su incapacidad y con la situación… y decidir estar ahí.

No sólo eso, el hecho de que la deuda de los Komaba se extiende hasta afectar a los Mikage es algo brutal. Creo que esto lo medio entendí cuando lo leí la primera vez, pero ahora, como adulto, con un conocimiento más íntimo de lo horrible que es tener deudas, me parece terrorífico. Ahora tengo un entendimiento más acertado sobre lo precario de la situación de los Komaba y los Mikage.

Además de los documentales que he visto en los que se detalla cómo la agricultura en muchos casos favorece al mercado y a las grandes compañías, pero no necesariamente a los agricultores y granjeros que se están partiendo el lomo, produciendo. Arakawa ha representado esto bastante bien.

Esto lleva a Yuugo a fortalecer de alguna manera su relación con Aki, tanto por interés romántico como empatía por su situación y amistad. Finalmente han estado ahí uno para el otro desde el principio del año escolar. Y ahora Yuugo empuja a Aki a perseguir lo que quiere hacer en la vida y esto abre la puerta a Yuugo: El Tutor.

Este volumen recupera el ritmo “perdido” en los volúmenes previos, en los que el crecimiento personal de los personajes se dejó de lado un poco para representar lo ocupados que estuvieron durante el festival.

Como nota aparte, qué padre es ver crecer a VicePresidente a lo largo de la historia.

Vol 8 en YenPress